Los fines de semana son para descansar, disfrutar, relajarse. Pero yo el sábado por la tarde estaba atacada así que decidí hacer pizza y desahogarme con la masa.
Me salió buenísima. Siempre me sale muy buena, pero esta estaba especial quizás porque se había llevado toda la mala leche y a mi me sabía a gloria.
Al lío, comenzamos con la harina para pizzas, ya tiene la levadura incorporada así nos ahorramos tener sobras de levadura por la nevera.
Una medida de harina, yo utilizo un vaso de los de agua para medir. La mitad de la medida de harina, de agua caliente, una cucharadita de sal, un buen chorro de aceite de oliva y a amasar.
Poner lo que nos guste más, yo le puse tomate natural triturado, mezcla de quesos rallados, en una parte bacon y en la otra espárragos salteados, queso de cabra y salmón ahumado.
Después de hornear unos 25 minutos, así sale de apetitosa.
Me gusta hacer la masa finita, finita y queda ligera y sabrosa. Os animáis?