Este verano participé por primera vez en un mercado artesanal, era un mercado medieval en la hermosa y sin par localidad de Bejís, este año a causa de la crisis no habían contratado empresa que lo organizara, y comunicaron a los artesanos de la zona si querían participar. La verdad es que resultó mucho más divertida y realmente artesanal, los voluntarios hicieron hasta teatro, geniales. A mi no me lo comunicaron, pero como soy lista y avispada y mi padre se entera de todo que por algo es su pueblo, solicité permiso para participar y allí planté mi puestecillo.
Como fue absolutamente improvisado, nos apañamos con un tablero y caballetes, cortinas y la estructura de un cenador que se nos había roto, el marío me puso hasta luz. El vestuario medieval, Sfera 2009.
Hice bolsos, ya que los hacía por encargo, unos cuantos, y un poco de todo, broches, vespas, collares, saquitos para personalizar y algunos zapatitos para bebés.

Como me dijo una artesana, jugaba en casa y tenía ventaja, pero la verdad es que todo gustó mucho, sobre todo los bolsos que, literalmente, me los quitaron de las manos, se vendieron enseguida a personas con un gusto exquisito, evidentemente ;)
La novedad que introduje respecto a los primeros fue lo que yo llamo “el floripondio”, que me pidió mi tía y ahora se lo pongo a todos, como lleva imperdible, es de quita y pon y sirve como broche también.
Y esto os lo cuento ahora porque esperaba participar en un mercadillo llamado La Fireta, estaba preparando mas bolsos y patucos, pero como no me han escogido ooooooooooh, si, pues como no, voy a montar mi propio mercadito a falta de otro en el que participar, aquí mismo, os presentaré la semana que viene bolsos y bolsitos para que podáis hacer un regalo navideño hecho por esta artesana/diseñadora, con diseños todos propios y originales, porque aquí no se copia. Nos vemos!